crónica charla sobre hongos

El pasado viernes 10 de mayo pudimos disfrutar en Agua de Mayo de una charla sobre hongos, gracias a la generosidad de Amparo, una de nuestras socias, aficionada a la micología y que quiso compartir conocimientos con nosotras.

La tarde fue muy interesante y provechosa para las personas que pudieron asistir en personas, pero para los que no pudisteis o queréis recordar lo que contó, os dejamos el documento que utilizó Amparo como base para su charla por si queréis consultarlo y nos ha prometido más actividades de este tipo y una salida al campo 😉

Amparo también nos ha recomendado el visionado del documental: HONGOS FANTÁSTICOS

EL DESCONOCIDO Y FASCINANTE REINO DE LOS HONGOS


“La naturaleza es creatividad en acción que esculpe, trueca, transforma, descompone y recicla. El reino de los hogos representa la cúspide de este diseño, ya que sustenta la vida en la tierra desde hace más de mil millones de años. Con cada uno de los finos hilos de su micelio, los hongos van tejiendo el tapiz del mundo vivo.”

Michel Lim y Yun shu. “El futuro es fúngico” Blume 2022.


Los hongos son el último escalón trófico de la cadena alimentaria y son esenciales para el funcionamiento de todos los ecosistemas. Reciclan cualquier tipo de sustancia orgánica o inorgánica, mediante unas potentísimas enzimas que descomponen cualquier tipo de materia. Son trascendentales para la vida en la tierra pues por sus funciones en la naturaleza representan el renacer, el rejuvenecimiento y la regeneración.
Cuando nos adentramos en un bosque para llevar a cabo la apasionante aventura de la recolección de setas, la mayoría de nosotros, desconocemos lo que se fragua bajo el suelo donde las encontramos. Y esta zona subterránea es realmente fascinante. Las setas son los órganos reproductores de una tupida red subterránea silenciosa pero muy activa. Ahí abajo crecen y se multiplican los micelios que interconectan entre sí a las plantas de la superficie. A través de este tejido filamentoso los árboles se comunican, envían señales y alimentan a sus retoños. Es lo que los científicos llaman la Wood Wide Web.

Un poco de historia sobre los hongos en la antigüedad

El organismo vivo existente más grande del mundo es un hongo, cuyo micelio se extiende a lo largo de 965 hectáreas y se calcula que lleva 8 mil años expandiéndose bajo el bosque Malheur en Oregón.
Actualmente much@s científic@s están estudiando intensamente los hongos pues se está comprobando que en ellos podemos tener un extraordinario aliado para salvar nuestro planeta. Se investiga su potencial de cara al futuro en cuatro áreas fundamentales: alimentación, medicina, reciclado de sustancias tóxicas y creación de materiales no contaminantes.
Las setas han sido empleadas por los seres humanos desde tiempos inmemoriales. En Tassili, en el Sahara se han encontrado, datadas en torno a 7000-5000 a.C, pinturas prehistóricas en las que aparecen representadas imágenes fúngicas; entre ellas una pintura antropomórfica con aspecto de bruj@, cuyo cuerpo está rodeado de un aura de setas y que además sujeta en sus manos ramilletes de setas. Estas imágenes nos sugieren claramente el empleo de las setas como sustancias alucinógenas. Lo mismo puede deducirse de otras muchas imágenes que se han encontrado en distintos lugares del mundo. Y en las cuevas en las que se desarrollaban los ritos los conocidos como misterios de Eleusis, probablemente debido a la ingesta del cornezuelo del centeno.
También conocemos su uso medicinal desde tiempos remotos. En el morral que cargaba el hombre de Similaum u Ötzi, que vivió en la Edad del Cobre hace unos 5300 y que fue localizado, casualmente, por unos excursionistas en los Alpes en 1991, se encontraron dos setas de aspecto coriaceo. Conservado en los hielos de un glaciar, el cuerpo momificado de este individuo ha aportado datos muy interesantes sobre aquella época. Las 2 setas que llevaba ötzi en su morral son los cuerpos fructíferos del Fomes fomentaius y del Fomitopsis betulina, hongos parásitos que crecen sobre el tronco de muchos árboles

El Fomes fomentanius que vemos en esta imagen se supone que le serviría a ötzi, tanto para cortar hemorragias y cicatrizar heridas, como para transportar el fuego. Por su forma tiene entre otros nombres por el de casco de caballo.

El Fomitopsis betulina conocido igualmente por su uso como hongo yesquero, tiene propiedades antibióticas y antiparasitarias. El estudio del cuerpo de este individuo ha revelado que tenía tricomoniasis. Esta enfermedad se cura con antibióticos.

En China y Japón se han usado las setas tanto como alimento como para usos médicos. En las páginas del primer libro de medicina china, el Shén Nóng de en torno al 250 a.C. se prescriben catorce hongos medicinales. Las representaciones en el arte chino de la Ganoderma lucidum son numerosísimas. También Hipócrates recetaba el hongo yesquero para cauterizar heridas y tratar inflamaciones, en la Grecia del 450 a.C.

Algunos conceptos aclaratorios sobre los hongos

Existe una gran confusión en la denominación de los hongos. Un@s llaman hongos a los boletos, otr@s usan indistintamente hongo y seta; o llaman setas exclusivamente a los níscalos.
En primer lugar, vamos a aclarar que la seta es el cuerpo fructífero de un organismo mayor que es el hongo. La seta es el aparato reproductor del hongo. En su “sombrero” se producen las esporas que permitirán que la especie se perpetúe. Esa otra parte que no vemos, pues está bajo tierra, forma en los hongos micorrícicos una tupida y extensa red denominada micelio. Esta red formada, por extensos e intrincados filamentos, establece una estrecha relación con los árboles con los que se asocia aportándose mutuos beneficios. Es lo que se denomina relación mutualista. A través del micelio que se une a las raíces, estos hongos alimentan a los árboles con minerales y agua, y absorben a través de las ellas de dióxido de carbono, transformándolo en los hidratos que necesitan. Esta absorción es evidente, que convierte a estos organismos en imprescindibles para combatir el cambio climático.
En la Actualidad, los hongos, que antes se incluían en el reino vegetal, ahora se clasifican en un reino propio: el reino Fungi. Curiosamente hoy se sabe que el reino de los hongos y el reino de las plantas mantienen en relación muy estrecha y muy beneficiosa para ambos. De hecho, más de un 92% de las plantas establecen relaciones mutualistas con ellos.

Usos habituales de los hongos en el día a día

La relación de los seres humanos con los hongos, como ya hemos visto, vine de lejos y está claro que va en aumento. Ya hacen siglos que usamos las levaduras en la elaboración, por ejemplo, del pan y las bebidas alcohólicas. Los humanos seguimos empleando el potencial de los hongos para convertir el trigo en pan y la frutas en vino.
Cuando al hablar de setas alguien dice que no las come, que le dan miedo, solo habría que señalarle lo paradójico de su temor y contestarle eso de: “Cada vez que comes pizza, comes hongos, aunque digas que no te gustan las setas”. Y esto sucede también cuando bebemos cerveza o vino o comemos queso roquefort.
Al mostrar el empleo de los hongos en medicina rápidamente dirigimos nuestra mirada hacia los mohos verdes que crecen sobre los cítricos, con los que se consiguió sintetizar el primer antibiótico: la penicilina. El Penicilium notatum revolucionó el tratamiento de las enfermedades infeccionas. Una cantidad no desdeñable de preparados farmacéuticos se elaboran por intermediación de ellos.
En la medicina tradicional de los países asiáticos, especialmente en Japón y china han sido y siguen empleándose determinados hongos desde hace mucho tiempo. Entre ellos destacan: El Reishi, el Shitake, la melena de león, la cola de pavo, el Crodyceps sinensis.

Investigaciones sobre nuevos beneficios de los hongos


En la actualidad la investigación sobre la utilidad de los hongos ha crecido extraordinariamente. Se ha visto que algunos son capaces de procesar los elementos contaminantes y descomponerlos. Así se observó la absorción de la radiación de los hongos en Chernobil que alertó a los científicos sobre una nueva posibilidad: la micorremediación. Es decir, el uso de hongos para retirar o degradar contaminantes del ambiente.  Catorce años después del desastre, la revista especializada Mycological Research publicó un artículo reportando una vasta comunidad de especies fúngicas que crecían dentro del reactor abandonado. Allí donde las radiaciones matarían a un ser humano luego de un corto tiempo de exposición, algunos hongos habían encontrado un hogar confortable. El secreto: la melanina. La sustancia oscura que protege nuestra piel del sol es usada en grandes cantidades por los hongos para protegerse de la espantosa radioactividad del sarcófago de cemento de Chernobyl.
También se estudia la capacidad que poseen para descomponer el petróleo, e incluso para degradar el plástico y depurar las aguas residuales. Mediante la biotecnología se están creando materiales reciclables y no contaminantes como los micoplásticos o los bloques de micelio que pueden sustituir al muy contaminante cemento. Incluso se ha obtenido un material que se asemeja mucho al cuero. El reino Fungi aún nos depara muchas sorpresas

Clasificación de los hongos

Para adentrarnos un poco en el conocimiento del reino de los hongos nos basaremos en la clasificación más empleada para diferenciarlos, y que se refiere a su forma de alimentarse. Esta clasificación divide a los hongos en tres clases:

  • parásitos
  • saprobios
  • simbiontes.

Los hongo, al igual que los animales son heterótrofos, se alimentan de otros seres vivos.

Hongos saprobios

Los hongos saprobios son aquellos que se alimentan de materia orgánica muerta. Todos los años, a lo largo del ciclo estacional, los suelos del bosque se llenan de materia orgánica: animales muertos, hojarasca, heces de animales, ramas y árboles caídos. Los hongos saprobios degradan toda esta materia y la reintegran a la naturaleza. Con sus potentes enzimas descomponen la materia transformándola en el humus que sirve de alimento a las plantas. Son los grandes recicladores de los ecosistemas. Junto con las bacterias, son los únicos capaces de degradar la lignina de la madera. Su capacidad de regeneración de todo tipo de sustancia los hace imprescindibles para la vida sobre el planeta tierra. Un bosque en el que no se vean setas es un bosque con problemas.
Al conocerse los sustratos sobre los que se desarrollan, son las setas, o sea el cuerpo fructífero de los hongos saprobios los que mayormente se cultivan; tanto si se producen para alimentación humana como para sus otros muchos usos. Los champiñones, las setas con forma de ostra y el shitake, son los más consumidos en todo el mundo. Estas setas, que no necesitan luz para desarrollarse, solo humedad y temperatura adecuada, se cultivan en invernaderos en grandes cantidades y están disponibles durante todo el año. Son una poderosa herramienta para solucionar el hambre en el mundo. En la producción de setas todo el material que se emplea es reutilizable.
En el campo algunos de estos hongos saprobios forman “corros de brujas” que pueden verse claramente, aunque no haya setas, por el tono verde esmeralda de estos círculos y por los quemados que podemos observar en las praderas. Los champiñones y las senderuelas, y el pie violeta, son algunas de las que dejan estas huellas.

Hongos parásitos

Los hongos parásitos son aquellos se alimentan de seres vivos, ya sean animales o vegetales, causándoles a veces serios daños, incluso eliminando al hospedante. Sin embargo, también ejercen una importante renovación en los bosques ya que se atacan sobre todo de árboles viejos y debilitados y favorecen el crecimiento de individuos jóvenes. Otros simplemente se alimentan del hospedante sin eliminarlos como, por ejemplo, los hongos yesqueros.
Los hongos tienen un metabolismo muy curioso, ya que para hacerse con su hospedante producen enzimas potentísimas que acaban con la competencia de otros patógenos; estas sustancias tan poderosas, es probable que, si se investiga, puedan servir al hombre para combatir plagas y enfermedades. Plagas como la procesionaria o enfermedades fungícas como el oídio.
El hongo yesquero, la pitiriasis versicolor, el Cordyceps militaris o la Armillaria mellea son algunos de estos hongos parásitos.

Fomitopsis betulina sobre rama de abedul son otros de los ejemplos de hongos parásitos

Hongos simbiontes

Entre Los hongos simbiontes se encuentran aquellos hongos productores de las setas más buscadas y las más peligrosas. Son los hongos que establecen, a través de sus micelios una relación de beneficio mutuo con las plantas basculares. Esta simbiosis que se denomina mutualismo, y que se lleva a cabo a través del micelio, -que es la tupida y extensa red filamentosa que está bajo tierra-, y mediante la cual los árboles envían señales y alimentos a sus congéneres.
“Las relaciones micorrícicas son mucho más complejas que una mera asociación entre un hongo y una planta: cientos de micelios pueden estar unidos a una planta y, a la inversa, un micelio puede estar unidos a cientos de plantas”.

LA RECOLECCIÓN DE SETAS SILVESTRES

La primavera y el otoño son las épocas más propicias para la recolección de setas silvestres. La mayor parte de las setas que recolectamos, son aquellas que, en el imaginario del neófito recolector, constan de sombrero, pie y muchas de ellas volva.

MARZUELO

El Hygrophorus marzuolus o MARZUELO que sale de marzo a mayo, muy caprichosa en su fructificación, es la reina del camuflaje. Se encuentra fundamentalmente en pinares de suelo ácido. De color blanco bajo tierra se torna gris oscuro con la luz. Laminas del mismo color que el sombrero, de tacto ceroso son decurrentes a lo largo del pie cilíndrico y corto. Muy interesante a nivel culinario

BOLETUS PINÍCOLA

El Boletus pinophilus o pinícola, sale tanto a finales de primavera como en otoño. Su Sombrero muy carnoso es de color rojizo, bajo el cual vemos uno tubos -que recuerdan a una esponja- en principio blancos, amarillo verdoso en su madurez; pie rechoncho y grueso de color marrón con retículo en relieve. Se localiza preferentemente asociado a pino silvestre

COLMENILLAS

Las Morchellas conocidas como colmenillas por su peculiar sombrero en forma de panal. Crece en zonas bajas y húmedas, en riberas y bajo pinos. Los colores del sombrero van del amarillo al marrón oscuro casi negro. Tóxicas en crudo, es mejor secarla y consumirlas de un año para otro.

REBOZUELO

Cantherellus cibarius o rebozuelo tiene un sombrero embudado en forma de copa con el margen involuto y lobulado. Su color es muy variable y va desde un color gamuza claro a un amarillo yema de huevo.
Bajo el sombrero, lo que aparece no son láminas, sino pliegues con nervaduras muy características. Es una seta muy fácil de identificar, que sale desde finales de primavera a comienzos del otoño formando a veces compactos corros de brujas.

PERRETXICO

El Calocybe gambosa o perretxico. Seta de pradera que aparece en herbazales húmedos y generalmente junto a rosáceas. Seta muy aromática con olor a harina de trigo fresca. Sombrero de color crema claro con láminas, escotadas y apretadas, y pie del mismo color. Crece formando corros de brujas. Es una seta muy apreciada y ningún recolector muestra sus setales.

La Amanita caesarea, seta que encontramos en bosques fundamentalmente de Quercus y también en castaños. La forma de esta seta refleja fielmente lo que los recolectores tienen en sus retinas como seta tipo. Sombrero convexo con láminas, pie alargado con anillo y los restos del velo universal que recubre la seta en el estadio más joven, en forma de volva bajo el pie.
Con sombrero naranja vivo, tiene as láminas y el pie amarillo tenue; la volva que envuelve la zona baja del pie, es grande, blanca y membranosa.

Setas VENENOSAS

Las setas venenosas son las que primero tenemos que conocer. Aparecen con más frecuencia en otoño, pero como la naturaleza está bastante despistada a causa de los efectos del cambio climático se pueden encontrar algunas fuera de temporada.
Las setas que mayores intoxicaciones producen pertenecen al género Amanita.

Amanita phalloides

La Amanita phalloides es la más peligrosa de todas ellas. La que más envenenamientos produce en todo el mundo, pues como las esporas viajan como cualquier otra plaga hoy puede decirse que es ubicua. Se encuentra desde finales de verano y hasta ya bien entrado el otoño, bajo árboles muy diversos. Robles, hayas, pinos, encinas.
Presenta un sombrero al principio ovoide que se hace más plano en su madurez. De color verde amarillento pero muy variable en sus intensidades. A veces quedan restos del velo universal en forma de placas blancas.
Las setas venenosas son las que primero tenemos que conocer. Aparecen con más frecuencia en otoño, pero la naturaleza está bastante despistada por los efectos del cambio climático y se pueden encontrar algunas fuera de temporada.

Amanita pantherina

Amanita pantherina. Sombrero de color pardo ocre, algo más oscuro en su parte central, con la cutícula, viscosa en tiempo húmedo, cubierta de escamas blanquecinas.
Láminas libres, gruesas y apretadas. Pie esbelto de color blanco que con la edad se hace hueco; la volva es blanca disociada en 2 o 3 anillos sobre la base del pie. La esporada es blanca.
La carne blanca, poco densa sin olor especial. Aunque es muy tóxica no es mortal como la phalloides. Crece a finales del otoño y durante el invierno en bosques de Quercus, pinos o hayas.

Amanita verna

Amanita verna. Su sombrero blanco y liso con la parte central de color crema. Las láminas apretadas son blancas, de longitud desigual, y no llegan a tocar el pie que es igualmente blanco, esbelto, con anillo en su parte alta y volva menos evidente que la de la phalloides. Crece en primavera, verano y otoño, aunque no es tan frecuente como su parienta verdosa.

Entoloma sinuatum

Entoloma sinuatum. Conocida también como seta pérfida, pues su color y su porte robusto la hacen muy apetecible para el profano. El sombrero es carnoso, de plano a ligeramente convexo, con un amplio mamelón central. Las láminas son libres, espaciadas, de color blanco crema que se torna rosado en la madurez. Pie del mismo color, cilíndrico, bulboso. Aparece en todo tipo de suelos, en bosques caducifolios formando corros de bruja, en primavera y verano.

Es muy fácil confundir el Entoloma sinuatun con el Clytocibe nebularis o “pardilla” que es comestible y muy buscada. Y también es muy fácil confundir con con el Clitopilus prunulus, seta muy rica, que además nos hace el favor de indicar dónde crecen boletos.

Gyromitra esculenta

Gyromitra esculenta es una seta con una forma muy característica que la hace fácil de identificar. Su sombrero cerebriforme, de color marrón rojizo y de tamaño muy variable, de color crema en su interior, que es hueco. El pie de color crema es corto y con huecos en su interior.

Hay que conocerla bien, pues existe confusión posible con, por ejemplo, la Morchella rotunda que es comestible, y con la que hay que seguir el procedimiento de deshidratación como hemos visto.

Algunas imágenes sobre la estructura de láminas y sombreros

Tipos de láminas

Tipos de sombrero

Tipos de pie

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